jueves, 15 de noviembre de 2012

El Dinero de los Demás - Louis D. Brandeis





Escrito hace casi 100 años, "El dinero de los demás", reeditado ahora por Ariel, se mantiene hoy en día como uno de los más contundentes alegatos escritos contra el poder de los bancos modernos y las gravísimas consecuencias de su crecimiento y expansión.

Realizado por el que fuera juez del tribunal Supremo de Estados Unidos, el libro constituye un riguroso y a la vez didáctico análisis del papel del banquero y de los mecanismos de acumulación de poder económico. Pero es, ante todo, una denuncia del uso que de ese poder hacen los grandes bancos.

Louis Brandeis al margen de su papel en la judicatura destacó por su intención de luchar contra los grandes monopolios, la corrupción y el sistema público. Ideas que le llevaron a representar un buen número de causas de manera altruista, llegando a ser uno de los máximos defensores de derechos como la libertad de expreión.

Brandeis denunció hace casi un siglo la acumulación de poder de los bancos, si en esa época era real y justa la reclamación, más todavía lo es hoy cuando estas entidades son más poderosas y la sumisión del ciudadano ante su poder económico es más patente.



Una obra que tiene hoy más vigencia que nunca. Un “Yo acuso” contemporáneo para condenar el actual poder de los bancos. Ataca de forma directa contra la acumulación de poder de los bancos. Un libro imprescindible en la biblioteca de cualquiera mínimamente interesado en economía y política. El libro resume y avanzó las ideas de actuales gurús como Krugman y Stiglitz.




El dinero de los demás es el alegato más contundente que se ha escrito jamás contra el poder de los bancos modernos y las gravísimas consecuencias de su crecimiento y expansión.

Escrito a inicios de siglo por el que fuera juez del tribunal Supremo de Estados Unidos, el libro constituye un riguroso y a la vez didáctico análisis del papel del banquero y de los mecanismos de acumulación de poder económico. Pero es, ante todo, una denuncia del uso que de ese poder hacen los grandes bancos.

Texto combativo, escrito para hacer frente con palabras e ideas a un rival de dimensiones colosales y poderes incomparables.

Si la denuncia de Brandeis tenía sentido hace un siglo, hoy, con bancos millones de veces más grandes y poderosos,  es la constatación de la sumisión del ciudadano ante el poder económico.



El autor 

Louis D. Brandeis

Louis D. Brandeis ha sido una de las mentes más preclaras de este siglo. Fue juez del Tribunal Supremo entre 1916 y 1939 y doctor en Derecho por Harvard. Fundó una de las Universidades más reputadas de Estados Unidos.

jueves, 18 de octubre de 2012

Invitación a Ceremonia de Graduación con Tesis




ESQUEMA DE DESARROLLO DE LA TESIS
            El presente trabajo se divide en cuatro capítulos desarrollados en el siguiente orden de temas:
Capítulo I: EL CONTRATO DE CONSUMO EN EL MARCO DE LA DOCTRINA GENERAL  DEL CONTRATO
A. LA AUTONOMIA PRIVADA EN DERECHO CIVIL FRENTE A LA SOBERANIA DE LOS CONSUMIDORES
1.                  La Autonomía como Libertad
2.                  El Derecho de los Consumidores
3.                  La Soberanía del Consumidor
4.                  Sistemas, Microsistemas y Dialogo de Fuentes

B. LOS CONTRATOS DE CONSUMO
C. LOS CONTRATOS DE CONSUMO CON ENTIDADES FINANCIERAS
D. EL SERVICIO FINANCIERO DE CRÉDITOS DE CONSUMO
E. EL SISTEMA DE PROTECCIÓN DE LOS CONSUMIDORES EN EL PERÚ
1.  Situación Especial de los Usuarios Financieros
2.  Esquema Comparado de Regímenes Institucionales de Protección del Cliente Bancario
Capítulo II: EL CONTRATO DE CREDITO DE CONSUMO
 A. APROXIMACIÓN HISTORICA AL CREDITO DE CONSUMO
1.                  Origen, Evolución y Auge del Crédito al Consumo.
2.                  Situación actual

B. EL SENTIDO ECONÓMICO DEL CREDITO AL CONSUMO
C. LA NECESIDAD DE PROTEGER AL CONSUMIDOR DE CREDITO
  1. La Especial Debilidad del Consumidor a Crédito
  2. La Expansión del Crédito al Consumo en el Perú

D.  LA CONTRATACIÓN DE CRÉDITOS DE CONSUMO
1.   Proveedor Concede Directamente el Crédito, sin intervención de un Tercero Financiador
2.   La Intervención de un Tercero Financiador
2. 1. Financiación Directa
2. 2. Financiación Indirecta

E. CONTENIDO Y FORMA DEL CONTRATO FINANCIERO DE CRÉDITO DE CONSUMO
1. La Oferta y la Publicidad
2. Trato Justo y Equitativo
3. Forma y Contenido Contractual Mínimo

F. LA BUENA FE OBJETIVA Y EL DERECHO A LA INFORMACIÓN
G. EL DEBER DE TRANSPARENCIA Y DE ACONSEJAMIENTO
H. REGLAMENTACIÓN, SUPERVISION, Y AUTORREGULACIÓN EN LA CONTRATACIÓN FINANCIERA
1.   Los Mecanismos De Reglamentación y Supervisión Estatal
2.   Autorregulación Regulada
3.   Autorregulación Propiamente Dicha
4.   Autorregulación Colectiva

I. DETERMINACION DEL COSTO DEL CREDITO
1.   Los Intereses
2.   Los Gastos y Comisiones
3.   La Tasa de Costo Efectiva Anual
4.  Servicios Complementarios
Capítulo III: EFECTOS DE LA VINCULACIÓN CONTRACTUAL Y LOS GRUPOS DE CONTRATOS EN LOS CREDITOS DE CONSUMO
A. EL PRINCIPIO DE RELATIVIDAD EN LOS CONTRATOS DE CONSUMO
       B. LOS GRUPOS DE CONTRATOS
       C. LA FUNCION DE LA CAUSA COMO NEXO
       D. GRUPOS DEPENDIENTES Y AUTONOMOS
            1. Grupos de Contratos Dependientes
            2. Grupos de Contratos Autónomos

      E. CONSECUENCIAS JURÍDICAS DE LA CONEXIDAD EN LOS CREDITOS DE CONSUMO
            1. La Interpretación Sistémica
            2. Responsabilidad del Prestamista por Incumplimiento del Proveedor      (Acción Directa)
            3. Eficacia Vinculada

F. EL USO DE TITULOS CAMBIARIOS
            1. Justificación
            2. El Principio de Abstracción          
            3. La Cláusula Aceleratoria
Capítulo IV: LAS MEDIDAS DE PROTECCION DEL USUARIO FINANCIERO DE CREDITO DE CONSUMO Y LA PREVENCION DEL SOBREENDEUDAMIENTO
A. EL CONTEXTO SOCIAL DEL SOBREENDEUDAMIENTO
1.  Antecedentes
2.  Conceptos
3.  Causas Actuales del Sobreendeudamiento
     a. El Sobreendeudamiento Activo
     - Sobreendeudamiento Activo Inconsciente (o de Buena fe)
     - Sobreendeudamiento Activo Consciente (o de Mala fe)
     b. El Sobreendeudamiento Pasivo
4.  Efectos Del Sobreendeudamiento

B. EL PRESTAMO RESPONSABLE
C. EL OTORGAMIENTO ABUSIVO DE CRÉDITO
D. CONTROL DE CLÁUSULAS ABUSIVAS
E. DERECHOS DEL CONSUMIDOR EN LA FASE DE EJECUCIÓN DEL CONTRATO
1. Derecho a la restitución
2. Derecho a Efectuar Pagos Anticipados
3. Derecho a la Imputación de Pagos
4. Derecho a la protección de sus datos
5. Derecho a la constancia de cancelación
6. Derecho a la mejora en las condiciones de crédito

F. DEBERES DEL CONSUMIDOR
G. EL DEBER DE REVISIÓN CONTRACTUAL
H.  NECESIDAD DE UN PROCESO ESPECIAL
1.  Fresh Start Policy
2.  Sistema de Reeducación
3.  El Respeto al Mínimo Existencial

I. LA EDUCACIÓN Y CULTURA FINANCIERA DE LOS CIUDADANOS
 CONCLUSIONES
RECOMENDACIONES
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ANEXOS



sábado, 13 de octubre de 2012

Una locura - J. J. Millás



Juan José Millás (n. Valencia, España, 31 de enero de 1946) es un escritor y periodista español, que ha obtenido los siguientes Premios:

1975 - Premio Sésamo de Novela
1990 - Premio Nadal         
1999 - Premio de Periodismo Mariano de Cavia
2000 - Premio Periodística de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez
2002 - Premio Primavera
2002 - Premio Nacional de Periodismo "Miguel Delibes"
2005 - Premio de Periodismo Francisco Cerecedo
2007 - Premio Planeta
2008 - Premio Nacional de Narrativa
2009 - Premio Don Quijote de periodismo por su artículo Un adverbio se le ocurre a cualquiera

Una locura

Por los presupuestos locos no se apuren, ya los he firmado, pero el Gobierno debería echarme una mano lista para que me parezcan cuerdos.


Tras hacer cuentas para cerrar mis presupuestos domésticos, he decidido dar un recorte serio a la partida que venía dedicando a la educación de mis hijos. Que sean autodidactas, como yo. Voy a dedicar menos dinero también a la alimentación familiar. Que se coman un bocata de chóped a mediodía y luego, en casa, unas acelgas rehogadas. Lo de ir al médico cada dos por tres se ha acabado. Si salen con los dientes torcidos, que aprendan a masticar en diagonal. Y si tienen dioptrías, que guiñen los ojos. 
El dinero que ahorre recortando estas partidas se lo regalaré, a través del Ministerio de Hacienda, al mismo banco que estuvo a punto de arruinarme vendiéndome productos basura, tipo acciones preferentes, o cobrándome comisiones abusivas, y que luego se arruinó a sí mismo al dejar que sus directivos metieran la mano en la caja alegremente y se largaran con indemnizaciones de cientos de millones de euros, que no sé traducir en pesetas porque ya he dicho que soy autodidacta. Después acudiré al mismo banco al que le he regalado el dinero de la educación de mis hijos y de su alimentación y de su salud, para pedirle un préstamo a alto interés con el que me compraré una bicicleta estática y un iPhone 5 que no necesito. Lo hago por solidaridad, para que fluya el crédito, como el que chupa del tubito colocado en el bidón para que empiece a salir la gasolina.
Ya sé que regalarle dinero al banco para que el banco me lo preste no tiene sentido, pero si logro convencerme de que es lo sensato dejaré de acudir a las manifestaciones del 25-S, donde de repente una mano tonta te saca del grupo, te lleva ante el juez y te caen cuatro años por sedición. Y encima condecoran a la mano tonta. Por los presupuestos locos no se apuren, ya los he firmado, pero el Gobierno debería echarme una mano lista para que me parezcan cuerdos.

domingo, 7 de octubre de 2012

Errores financieros habituales en el hogar


En una época donde la incertidumbre financiera esta patente, las economías temblando, el empleo cayendo en picado, es importantísimo evitar los errores financieros más habituales en la gestión de nuestra economía doméstica. No podemos permitirnos, por nuestras incorrectas acciones, hacer un flaco favor a nuestro bolsillo. Por ejemplo, una premisa básica en la gestión de los ahorros es invertor sólo en aquellos que conoces perfectamente

El refranero popular es muy prolijo para transmitir enseñanzas financieras y todos hemos oído alguna vez frases como “Nadie da duros a cuatro pesetas”, “no te metas en camisas de once varas”, “nadie es sabio en todas partes”; dichos populares que debemos tener presentes en su justa medida. Ya no solo por nuestra salud económica, sino por las otras personas que pueden compartir tus errores, como tu pareja o tus hijos. Hoy más que nunca, en donde los problemas económicos son motivo principal en divorcios, no debemos dejar que nuestros errores o problemas pasen factura en la relación.

Errores financieros que pueden costarnos caros

Dos motivos, fundamentalmente, son los que nos llevan a cometer errores en la gestión de nuestro dinero: la falta de información y el no lograr poner en orden las cuentas. Estas premisas son las que debemos intentar no repetir para así optimizar nuestras finanzas cotidianas.

Hacer caso al primer ejemplo que nos planteen: a la hora de tomar una decisión que tenga que ver con nuestro dinero, solemos hacer caso a lo que nos dicen terceras personas. Estas pueden ser el compañero de trabajo, la vecina del quinto, etc. Lo mejor es hacer caso a profesionales de verdad y no tomar decisiones de inversión motivado por las decisiones individuales de una persona.

Números rojos: debido a la gran cantidad de cuentas y tarjetas que podemos llegar a tener, nos situamos en un punto de descontrol en el que no sabes ni lo que tienes. No controlar los descubiertos en cuenta o los excedidos en las tarjetas de crédito generando números rojos provoca comisiones e intereses adicionales de cuantía importante.

Confundir meses por años. La letra pequeña es muy importante. Puede que entiendas que te cobren un 1,3% mensual cuando en realidad pagarás un 15,5%. No confundas el tipo mensual (1,3%) a la Tasa Anual Equivalente o TAE (15,5%)

Dinero rápido: en muchos sitios te ofrecen dinero rápido y con pocas condiciones. Todas llevan el mismo eslogan: “Llama ahora y tendrá el dinero en tu cuenta en menos de 48 horas”. Sin embargo, estas operaciones tienen unos intereses realmente altos que pueden oscilar desde un 300% al 5.000% anual.

Pagar en efectivo: por miedo al derroche, preferimos sacar dinero del cajero y, posteriormente, efectuar los gastos. Lo que no nos damos cuenta es que puede que por esa operación nos estén cobrando una comisión, que se evita fácilmente pagando directamente con la tarjeta en los establecimientos que las admitan.

Amortizaciones anticipadas: aunque algunas veces una amortización anticipada puede suponer una buena idea, existen otras en las que no. Ejemplo de ello es, estar pagando tu hipoteca y, después de pedir un crédito al consumo, amortizar los pagos de la hipoteca. ¿No sería mejor no pedir el crédito o esperar a poder pagar el crédito?

Asumir riesgos innecesarios: no debes invertir el dinero que no te sobra y asumir riesgos superiores a tu perfil.

Descuidar la gestión fiscal: solemos vigilar la parte financiera de nuestra vida, pero nos olvidamos de la fiscal. Luego vienen las sorpresas: llega Hacienda y nos reclama los impuestos correspondientes. Debemos buscar, mediante fórmulas adecuadas, la optimización de la factura fiscal.

Los errores financieros más comunes en pareja

El número de divorcios ha caído desde el comienzo de la crisis. No porque nos queramos todos muchos más, sino por el alto coste que supone la disolución del vínculo. Por eso, muchas parejas deciden romper solo de viva voz, llegando incluso a seguir conviviendo en la misma casa para no perder tanto dinero.

Independientemente de todos los conflictos que lleven a una pareja romper, uno de los principales factores de esta situación son las dificultades económicas, las cuáles, pocas vences llegan solas y aisladas de otra problemática. Todos sabemos que el dinero es un factor muy agobiante y que cuando empieza a escasear, puede sacar lo peor de nosotros.

Los factores que llevan a una pareja discutir son muy variopintos, aunque tienen un rasgo en común, los problemas económicos que suponen: sueldos bajos, mala organización en la economía familiar, despidos inesperados, largos períodos de paro, aparentar lo que uno no es llevando gastos excesivos…

El primer error de tipo económico que cometemos en nuestras relaciones es discutir por todos los factores descritos anteriormente. De ellos descienden discusiones con mucha tensión y presión. Cualquier compra del otro nos puede llegar a parecer un capricho y derroche innecesario. Detalles que anteriormente eran desapercibidos pero que ahora solo sirven para empeorar la situación que de por sí ya tenemos.

Otro error, aunque más de carácter psíquico, es el victimismo. Claro que hoy en día nos podemos encontrar situaciones de lo más difíciles. Sin embargo no podemos desanimarnos al mínimo bache económico. Esta no sería la actitud adecuada, la actitud es la de intentar mejorar la situación con una actitud activa y resolutiva.

Estar enamorado no significa que vayas a estarlo de la misma persona toda tu vida. Dentro de esa ceguera que puede suponer el amor, podemos llegar a pedir un préstamo sin tener en cuenta el tiempo que puede tardarse en liquidarlo, más quizás de los que estés con tu pareja.

Del mismo modo, avalar a tu pareja (préstamos, negocios…) puede ser un error. Debes saber que si la otra parte deja de pagar, tú tendrá que responder, aunque ya no exista esa relación.

Nunca me ha gustado pedir o prestar dinero a los familiares de tu pareja. Si las cosas salen mal, la resolución económica es más complicada aún. O simplemente, la falta de devolución del dinero en la familia, puede suponer un motivo de bronca en tu relación.

Otra regla del manual de las buenas prácticas financieras es no apresurarse. Antes de comprar una propiedad, debes asegurarte (a medida de lo posible) que tu pareja es con quien quieres convivir durante muchos años.

Ojo que no estoy afirmando que nunca se debe avalar a tu pareja, afrontar un préstamo junto, o comprar una vivienda. La pareja es la que debe barajar sus condiciones para satisfacer esta obligación de la forma correcta.

Como decían en El hombre más rico de Babilonia: “La mala suerte es un círculo brillante. El oro que contiene una bolsa debe guardarse herméticamente. Si no, desaparece. Es bueno guardar en lugar seguro las sumas pequeñas y aprender a protegerlas antes que los dioses nos confíen las más grandes. “

Fuente: http://www.actibva.com/magazine/autor/eva-c

sábado, 6 de octubre de 2012

INDECENTES, Crónica de un atraco - Ernesto Ekaiser




Ernesto Ekaizer (foto: Espasa)

Desde el inicio, y a pesar de la voluntad de rigor, todo intento de resumen de Indecentes resulta un fracaso, puesto que requiere, se hace incluso imprescindible, unos conocimientos de teoría económica que quien les escribe, como seguramente muchos de los lectores de Ekaizer, carece. Sin embargo, la ignorancia con respecto a la teoría económica no es obstáculo para la lectura de este libro, al contrario, es precisamente dicha ignorancia la que hace posible una lectura deIndecentes como un relato, y no sólo como una crónica resultado de un trabajo de investigación periodística. Si bien algunos considerarán un sacrilegio el hecho de definir Indecentes como un relato, como una novela acerca -y son palabras del autor- de “un atraco perfecto”, una definición genérica de este tipo no debe ser entendida -como seguramente harán aquellos que la consideren sacrílega- como una manera de desacreditar lo narrado, como un intento de poner en cuestión la veracidad del texto. Sostener la posible lectura novelesca de Indecentes implica resaltar la brillante construcción narrativa realizada por Ekaizer, quien demuestra una gran habilidad de entrelazar lógicas genéricas distintas dando lugar a una obra que hace del lector ajeno a reflexiones teóricas de tipo económico el reflejo del ciudadano: el lector, en tanto que ciudadano, se convierte en personaje de la trama, aparentemente secundario que, como un títere encima del escenario, es movido a través de unos hilos apenas perceptibles por una serie de siglas, de nombres, tras los que se esconden instituciones, gobiernos, bancos dirigidos a su vez por nombres y apellidos a los que Ekaizer pone finalmente rostro.

Indecentes  es  un  viaje  al  interior  de  los  acontecimientos que han llevado a España, a Europa, a EE UU y al mundo a una crisis económica, financiera y social sin precedentes desde la Gran Depresión y la II Guerra Mundial.  Es, también, una crónica en la que salen a escena algunos de los principales actores, protagonistas y caracteres secundarios de esta crisis:  sus autores intelectuales, económicos y políticos. 


Ekaizer desmonta, además, la gran falacia de la imprevisibilidad de la crisis.  ¿Mala praxis de unas instituciones financieras que alentaron la orgía especulativa? ¿Homicidio negligente? ¿Negligencia voluntaria? ¿O instituciones que, aun sabiendo los riesgos extraordinarios a los que estaban apostando, han sido incapaces de alterar las reglas del juego?  Muchos expertos vieron venir la gran crisis y alertaron sobre los peligros que acechaban de seguir con unas prácticas erradas y rapaces. Indecentes apunta a quiénes, pudiendo haber tomado medidas a tiempo, se zambulleron en la euforia: unos por intereses, otros por servilismo y los demás por ignorancia. 

Indecentes no es sólo un análisis del pasado. Llega hasta hoy mismo, a las 
elecciones presidenciales francesas y  a las continuas menciones a España por parte de Sarkozy. ¿Una premonición de su derrota? También dedica una especial atención al papel de Rodrigo Rato en el FMI, su inacción frente a las inquietudes que mostraban algunos de sus colaboradores y su salto a Bankia, en una decisión en la que pesaron más los aspectos políticos que los profesionales. Su dimisión, el  7 de mayo, es un capítulo más en esta compleja historia. 

“Me pregunto cómo es posible que la gente pueda predecir los 
problemas mientras los está viendo venir y que al mismo tiempo 
nadie esté dispuesto a escuchar” 
(William White, BPI Banco de Pagos Internacionales) 







DOSSIER



No se trata de proponer una reflexión acerca de los géneros literarios, no es el lugar para ello; se trata de observar la paradoja que encierra toda clasificación genérica de las obras. Preguntarse acerca de si A sangre fría es una novela o un reportaje implica un debate acerca de qué se entiende por novela, es decir, si por novela se entiende un relato ficcional o si, por el contrario, la novela define una estructura narrativa y no el contenido ficticio de su trama puesto que, en opinión de algunos, todo relato es de por sí ficcional. Si en cambio el género novelesco es definido por su ficcionalidad éste difiere del reportaje que, según su definición clásica, debe narrar objetivamente unos determinados hechos de crónica. De este modo, A sangre fría se encontraría en una encrucijada que la crítica trata de disolver: se recurrirá a la retórica del lenguaje y su posible referencialidad, al estudio de los elementos narrativos, de la voz narrativa así como se reflexionará acerca de la presencia de la voz autoral dentro del texto o, por el contrario, siguiendo los pasos de Roland Barthes, de la ausencia del autor y, por tanto, de la imposibilidad de una lectura biográfica de la obra. Más allá de los debates academicistas en los que se plantean dichas cuestiones, A sangre fría será leída por el lector a partir de unos parámetros subjetivos de los cuales la crítica no puede hacerse cargo, unos parámetros que, lejos de confirmar una regla o modalidad de lectura, configuran la excepción propia de todo acto de lectura y de interpretación. En la praxis, muchos lectores verán en la obra de Truman Capote una novela negra, otros verán en ella el relato de la desmitificación de la idílica realidad norteamericana, para otros será el frío relato de una masacre, mientras que habrá lectores que considerarán A sangre fría como unos de los principales alegatos contra la pena de muerte por parte de un escritor norteamericano.


La pluralidad de lecturas, si bien algunas resultan cuestionables desde un punto de vista teórico-crítico, permiten reflexionar sobre la posibilidad de acercarse a un texto, sea literario o no, desde parámetros diferentes o, recurriendo a la fenomenología de Gadamer, desde pre-juicios individuales, que no subjetivos. Esta pluralidad de perspectivas lectoras hace posible afirmar, aunque pueda parecer osado -incluso una auténtica boutade-, queIndecentes de Ernesto Ekaizer puede ser leído como una novela: Indecentes puede ser definido como el relato postmoderno de una gran estafa cuyos responsables, a diferencia de lo que sucedería en cualquiera de las masivamente leídas novelas de Stephen King o de John Grisham, sobreviven al delito con absoluta impunidad.


Al igual que sucedió con A sangre fríaIndecentes se presenta como una crónica de la crisis económica que, desde la quiebra de Lehman Brothers el 15 de Septiembre del 2008, ha asolado las “grandes potencias”, golpeando de manera indiscriminada nuestro territorio. Ekaizer revive los acontecimientos que han llevado a la situación actual, reconstruye el escenario, al que nosotros -lectores, ciudadanos, simples votantes ignorantes de aquello que sucede en las altas esferas- no tenemos acceso; crónica “de un atraco perfecto”, Indecentes es un texto de difícil comprensión. Lejos de ser una crónica más de los motivos que han llevado a las actuales circunstancias, es una reflexión sobre los distintos planetamientos económicos que han intervenido a lo largo del proceso relatado y que han condicionado y siguen condicionando, juntamente con la falta de escrúpulos de sus protagonistas, las medidas que, desde las distintas instituciones de ámbito económico y desde los gobiernos nacionales, nunca llegaron a tomarse, eliminando el posible “aterrizaje suave” al cual se refería, alertado, David Taguas, así como las medidas que más recientemente se han tomado para salir de la crisis a pesar de las alertas ante “el peligro de una recesión de balance” que dichas decisiones pueden provocar.


No se trata de la crónica de una crisis, sino -de nuevo según Ekaizer- de una gran “estafa”, de un “atraco perfecto” cuyo botín, al contrario que la maleta con la que Sterling Hayden llega al aeropuerto, nunca termina por descubrirse: a diferencia del atraco de Kubrick, el narrado por Ekaizer es auténticamente perfecto, pues “la muerte anunciada” y presagiada por algunos deja incólumes a los atracantes. El escenario del atraco está vacío, la acción sucede fuera de cámara, Ekaizer se convierte en la voz en off que relata aquello que el espectador no ve, pero lo hace a posteriori, una vez la acción ha transcurrido y en el escenario, vacío de personajes, se hacen patentes los ecos de aquello que tras las cámaras, tras los focos, ha sucedido. El espectador asiste atónito, responde a una función que en verdad no ha visto, pero de la que no es indiferente, no puede ser indiferente, porque lo que ha sucedido detrás, en el backstage de las altas esferas, termina por involucrarlo como si fuera uno de los personajes pirandellianos que tratan de buscar un autor que explique su auténtica historia. Aquí, sin embargo, no se trata de buscar un autor, la historia ya está escrita y, como dirían los teóricos de la literatura desde la crítica francesa de los años sesenta hasta ahora, el autor está ausente. El lector de Ekaizer se convierte en personaje de una historia de autor  ausente, el rol del personaje no es ni tan siquiera el de víctima, no actúa, no puede hacerlo pues, y en este sentido comparte tragedia con los personajes pirandellianos, si el autor no le da voz no puede dejarse oír.


Como si se tratara de un tablero de ajedrez, Ekaizer reconstruye cronológicamente el atraco perpetrado que, lejos de toda linealidad, se estructura en un enmarañado engranaje cuya maquinaria está compuesta por economistas, asesores políticos, dirigentes de bancos, ministros y presidentes de gobierno, todos ellos piezas de esta maquinaria que, sin embargo, parece carecer de conductor. Cada pieza juega su rol, cada uno, afirma Ekaizer, interpreta su papel pero, como si se tratara de una cualquier pieza teatral, cada personaje está sujeto a los otros o, retomando la metáfora maquinaria, la función de cada pieza responde a la de las otras al son de un movimiento que, lejos de la regularidad y eficiencia de la cadena de montaje teorizada por Ford, parece oscilar dependiendo de intereses meramente coyunturales olvidando así el objetivo final. Todos participan de este atraco, todos forman parte de una tripulación sin capitán que, bien tras el nombre de banco, agencias de calificación o especuladores, permanece oculto incluso después de que Ekaizer corra el telón para mostrar al lector aquello que se esconde entre bambalinas. Y allá, precisamente entre bambalinas, una serie de personajes que hubieran hecho las delicias del mismísimo Propp, escriben un relato a partir de cartas privadas, robadas o divulgadas, papeles indiferentemente interpretados según las circunstancias, amistades peligrosas y traiciones servidas en frío, iluminados con poder de decisión y locos a los que nadie escucha.


De esta manera también puede leerse Indecentes, una obra donde la dificultad conceptual, lejos de convertirse en un sin sentido para el lector no familiarizado con las teorías económicas y sus relaciones con la política, es el reflejo del desamparo del ciudadano que asiste mudo a la función. El ciudadano-lector no está sólo, le acompaña el “loco”, el “doctor catástrofe” que, como el loco de pueblo descrito por Unamuno en San Manuel Bueno Mártir, recorre las calles y las plazas gritando la verdad, anunciando un futuro incontestable sin ser escuchado: las palabras del loco avisando de aquella muerte demasiadas veces anunciada, de aquel estrepitoso aterrizaje que poco tendría de suave, retumbó entre los oídos sordos de los demás personajes, mientras que el lector y, a la vez, personaje, a diferencia del loco, siquiera tenía voz, pues estaba de antemano condenado al silencio.

Leer Indecentes es ser conscientes del papel que nos han asignado, es mirar tras el telón y así volver a dar sentido y sonido a la palabra “ciudadano” porque para ser ciudadano es necesario recobrar la palabra, es decir, ganar la batalla al silencio.

*** Anna Maria Iglesia



viernes, 5 de octubre de 2012

Cultura Consumista: Zygmunt Bauman


Video tipo documental de las ideas de Zygmunt Bauman planteadas en su libro VIDA DE CONSUMO. Se emplea como recurso visual el capitulo 27 (Esclava de la moda) de la popular serie de los 90´s Dinosaurios en la que se ilustra la importancia que ha tomado en la vida de las sociedades actuales el consumismo, los productos del mercado y la creación de necesidades. La imposición del paradigma consumista en la vida de las personas. Por último se incluye un fragmento del tema ejemplar del gran Rockdrigo Gonzalez "Puedes" en él, este magnifico cantautor habla de la auto-incompresión del ser, la soledad, la tristeza e insatisfacción que muy comunmente tenemos los humanos de muchas sociedades actuales.

Realización: Daniel Flores (Danis).


miércoles, 3 de octubre de 2012

Entrevista a Vicenç Navarro y Juan Torres en TVE

Entrevista a Vicenç Navarro y Juan Torres en el programa Para todos la 2, en Televisión Española, en motivo de la presentación del libro “Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero”.


martes, 2 de octubre de 2012

[Libro] Traficantes de Dinero


El presidente del banco FMI anuncia a toda la directiva que tiene cáncer y pronto va a morirse, hay dos candidatos para ocupar su puesto, Alex y Roscoe. Alex es liberal, con ideas nuevas, pero Roscoe es conservador. La lucha entre ambos para llegar a la cima conduce a una trama muy interesante que empieza cuando desaparecen misteriosamente 6000 dólares de la caja de la empleada Juanita Núñez; se nos revelan muchas incógnitas sobre el funcionamiento interno de un banco y cómo una mala inversión puede llevarlo a la quiebra de la noche a la mañana.





 Una miniserie de televisión que lleva el mismo nombre y basada en la novela se emitió en 1976.


sábado, 29 de septiembre de 2012

Fraude. Por qué la gran recesión


TÍTULO ORIGINAL Fraude. Por qué la gran recesión
AÑO  2012
DURACIÓN Trailers/Vídeos 68 min.
DIRECTOR JJ.Mercado
GUIÓN JJ.Mercado
MÚSICA Varios
FOTOGRAFÍA Daniel García
REPARTO Documentary, Jesús Huerta de Soto, Juan Ramón Rallo, Carlos Rodríguez Braun, Daniel Lacalle, María Blanco, Ned Naylor-Layland, Philipp Bagus, Steve Baker, Witold Falkowsky, Toby Baxedale
PRODUCTORA Amagifilms
GÉNERO Documental | Política. Crisis económica actual. Bolsa & negocios. Trabajo/empleo
SINOPSIS La gran recesión no ha sido culpa del libre mercado. Por contra, su causa debe buscarse en la profunda intervención del estado y los bancos centrales en la economía, provocando, de manera fraudulenta, ciclos recurrentes de expansión artificial, burbuja y recesión económica que terminan pagando todos los ciudadanos. (FILMAFFINITY)

No es que comparta las afirmaciones el Documental, pero para críticar al sistema con fundamentos hay que conocer la opinión de sus defensores. 
*
Y No sé Uds., pero el Economista que sale en mecedora (Huerta de Soto) se mueve tan nerviosamente que parece que estuviera mintiendo. Las respuestas  de algunos entrevistados son muy específicas o breves, como que se cuidaran de no decir mucho para no contradecirse. 
Véanlo y opinen.
HOY, 29 de septiembre, a partir de las 21.00 (hora de Madrid)
el 
Instituto Juan de Mariana emitirá por su canal de streaming
un debate sobre el documental FRAUDE: por qué la gran recesión
.

***